



SOMBRAS DE 6AM (2021)
Carboncillo sobre papel de algodón
70 x 50cm c/u
Boca de estómago
Curaduría de Paula Bossa
Galería Casas Reigner, Bogotá
“La boca, demarcada por los labios, es aquella abertura ubicada en el rostro que abre y cierra, permitiendo que algo entre y salga de ella. En ella habitan la lengua y la saliva. De ella emerge el primer aliento, el primer llanto, el grito, “una primera mímica cuyo futuro es el pensamiento” 1, y luego una voz que posteriormente se convierte en lenguaje. Desde que nacemos, la boca nos permite relacionarnos y entrar en contacto con el otro y es por medio de ésta y de la voz que ella emana, que empezamos a definir nuestra existencia en el mundo.2
El estómago— el órgano del aparato digestivo con forma de bolsa en el que se lleva a cabo la transformación de los alimentos— no solo está conectado al órgano del intestino apodado por científicos como el “segundo cerebro” debido a las millones de neuronas que lo gobiernan, también se encuentra íntimamente ligado con el cerebro. Además de procesar alimentos, las entrañas procesan nuestras emociones; de ahí que con frecuencia se afirme que “llevamos un cerebro en las entrañas” que, nos conduce a tener reacciones viscerales, a sentir desde los más profundo.
Boca de estómago es la intersección entre la boca abierta convertida en “la extensión inconmensurable del pensamiento”3 según Jean Luc Nancy, y ese sentir intenso e íntimo que se origina en el estómago, en la entraña y brota hacia un plano físico.
(…) La voz, según Nancy es “ante todo aquello que nos eyecta al mundo.”4 Esa voz que nos arroja y expone, define nuestra existencia. En la propuesta de María Leguízamo, la voz aparece contenida y atragantada por el peso del poder, pero con insistencia se escabulle por su saliva y el intestino que exhala su propio murmullo. A partir de video performances, dibujos en carboncillo, y una instalación sonora en las que el pensamiento escultórico adquiere gran presencia, Leguizamo construye un recorrido oscurecido y sobrecogedor que nos invita a explorar y sentir el tracto y alma del lenguaje.
(…)
Fragmentos del texto curatorial de Boca de Esómago, por Paula Bossa
The mouth, delineated by the lips, is the opening in the face that opens and closes, allowing something to enter and leave it. The tongue and saliva inhabit it. From it emerge the first breath, the first cry, the scream, “a first mimicry whose future is thought”¹, and later, a voice that eventually becomes language. From the moment we are born, the mouth allows us to relate to and come into contact with others, and it is through the mouth and the voice that emanates from it that we begin to define our existence in the world.²
The stomach—the sac-like organ of the digestive system in which food is transformed—is not only connected to the intestinal tract, referred to by scientists as the “second brain” because of the millions of neurons that govern it; it is also intimately connected to the brain. Beyond processing food, the gut processes our emotions; hence the frequent assertion that “we carry a brain in our gut,” one that leads us to have visceral reactions, to feel from the deepest parts of ourselves.
Boca de estómago is the intersection between the open mouth, transformed into “the immeasurable extension of thought”³ according to Jean-Luc Nancy, and that intense and intimate feeling that originates in the stomach, in the gut, and emerges into the physical realm.
(…) According to Nancy, the voice is “above all that which ejects us into the world.”⁴ That voice that casts us out and exposes us defines our existence. In María Leguízamo’s work, the voice appears contained and choked by the weight of power, yet persistently slips out through saliva and through the intestine, which exhales its own murmur. Through video performances, charcoal drawings, and a sound installation in which sculptural thinking acquires a strong presence, Leguízamo constructs a dark and haunting journey that invites us to explore and experience the tract and soul of language.
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Fragments from the curatorial text for Boca de estómago, by Paula Bossa.
Fotos de Sebastián Cruz, Ana María Montenegro y María Leguízamo.
