
Buscando siempre lo poroso y permeable en la separación entre objetos, personas, fenómenos y lugares, entiendo mi trabajo como una práctica empeñada en encontrar sorpresa: aquello que tiene la posibilidad de quebrar lo previsto y resignado. Por eso me gusta trabajar con materiales elementales como el agua, el fuego y la voz, insumos del misterio y la infinita posibilidad. Estrategias como la erosión y la corrosión, me han permitido comprender que las transformaciones radicales pueden pasar inadvertidas y sin embargo ser monumentales. Así, la mayoría de mis trabajos son ejercicios de infiltración y desgaste que operan como acciones de señalamiento hacia las fallas de la edificación que nos contiene. En mis búsquedas recientes, hay un fuerte interés por la dimensión escultórica de la voz y su capacidad de erosionar estructuras de poder. El sonido y su capacidad de atravesarlo todo, es un fantasma que agita aquello que parece inofensivo.
María estudió Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá, 2012) y en el 2015 obtuvo una beca Fulbright MinCultura para Artistas con la que se mudó a Filadelfia apoyada por una beca de Tyler School of Art & Architecture (Temple University) para hacer un MFA en Escultura (2017). En 2018 recibió el premio Ilya & Emilia Kabakov Fellowship in Sculpture otorgado por la pareja Kabakov (Filadelfia, USA). Entre sus exposiciones recientes están Mínima Agencia en Lugar a Dudas (2025), Sorbo en Fragmentos, Espacio de arte y Memoria (2025), Boca de estómago (2021) en Galería Casas Riegner; Ensayo de Transferencia (2019 como parte de la curaduría de Pastas el Gallo para el 45 Salón Nacional de Artistas; Intemperie (2018) para la segunda etapa de Nuevos Nombres en el MAMU, Museo del Banco de la República y la espalda de Algo (2018) en Espacio el Dorado.
Always seeking what is porous and permeable in the separations between objects, people, phenomena, and places, I understand my work as a practice devoted to surprise: that which has the power to rupture what is expected and resigned. This is why I work with elemental materials such as water, fire, and the voice—sources of mystery and infinite possibility. Processes like erosion and corrosion have taught me that radical transformations can take place almost unnoticed and yet be monumental. Most of my works unfold as exercises in infiltration and wearing away, gestures that expose the fractures in the structures that hold us. In my recent explorations, I have become deeply interested in the sculptural dimension of the voice and its ability to erode systems of power. Sound, with its capacity to move through everything, becomes a ghost that unsettles what appears harmless.
María studied Visual Arts at the Universidad Nacional de Colombia (Bogotá, 2012). In 2015 she was awarded a Fulbright–MinCultura Grant for Artists, which enabled her to move to Philadelphia, supported by a fellowship from the Tyler School of Art & Architecture, Temple University, where she completed an MFA in Sculpture (2017). In 2018 she received the Ilya & Emilia Kabakov Fellowship in Sculpture, awarded by the Kabakovs (Philadelphia, USA). Her recent exhibitions include Mínima Agencia at Lugar a dudas (2025), Sorbo at Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria (2025) Boca de estómago at Galería Casas Riegner; Ensayo de Transferencia (2019), presented within the Pastas el Gallo curatorial project for the 45 Salón Nacional de Artistas; Intemperie (2018), featured in the second phase of Nuevos Nombres at the MAMU, Museo del Banco de la República; and la espalda de Algo (2018) at Espacio El Dorado.
